Octubre 2018

LOS TRABAJOS DE ALAN MOORE

En este artículo haremos un  repaso a algunos de los tebeos de Alan Moore, para aquellos que estén iniciándose en el cómic, o bien aún les quede por descubrir de este escritor inglés. Moore es una de las mentes más brillantes de este arte, ha dado a luz historias asombrosas, que suponen un auténtico orgasmo para la imaginación de cualquier lector. Su talento como guionista, le ha permitido llevar la historieta a niveles increíbles, plasmando auténticas maravillas.

 

Para los profanos, sus tebeos más conocidos son Watchmen o V de Vendetta, por la publicidad que atrajeron sus adaptaciones al cine. Esta pequeña guía servirá al lector para ver que todos sus trabajos son obras de arte, y por tanto resulta un error dejarse guiar por las modas de la gran pantalla, pasando por alto el resto de sus creaciones.

La Cosa del Pantano

El personaje no fue creado por Moore, pero éste tomó las riendas de la colección de 1983 hasta 1987, y es considerada la mejor etapa. Es un thriller sobrenatural, en un viaje por los senderos más oscuros de Estados Unidos. Mediante casas encantadas y pueblos sureños vamos viendo el pasado de esta nación. Los fantasmas y espíritus son ecos que resuenan de acciones pasadas. También contemplamos el interior de las personas, que suponen un horrendo contraste con los monstruos que acechan, y cuya apariencia en el fondo no es más que una metáfora de lo que oculta cada persona, en el recoveco de sus mentes. El racismo, la violencia, los problemas familiares o la ambición de grandes corporaciones, se mezclan con hombres lobo, vampiros y seres diversos. Destacar un dibujo exquisito, con cierto toque gótico, perfecto para una ambientación de terror.

Aquí hizo su primera aparición John Constantine, inventado por Alan Moore, un ladino mago que utilizaría a la cosa del pantano en sus planes. Al final sería tal su carisma, que acabaría teniendo su propia serie: Hellblazer.

Debido a la extensión de la serie, no fue posible recopilar toda la saga de Moore en un solo recopilatorio, y han salido diversas ediciones que la reúnen en varios tomos.

Miracleman

Un hombre corriente tiene recuerdos de haber vivido una serie de aventuras, enfundado en mallas y con superpoderes. Pero acabará descubriendo la verdad que hay detrás de esas memorias. Moore juega con los tópicos de los superhéroes, y retuerce esos cánones de trajes y nombres absurdos. Aparece la depravación que puede conllevar un gran poder, aludiendo a “El gran dragón rojo” del poeta William Blake, uno de los favoritos de Moore seguramente, ya que hace referencias a él de forma habitual.

 

El concepto de superhombre es mostrado de forma diferente, con los cambios no sólo físicos, sino también mentales y emocionales. La evolución del ser humano en su máxima expresión.

From hell

Una exploración sobre el origen de Jack el Destripador. Un médico, cercano a la familia real británica, va eliminando a prostitutas, aprovechando para realizar oscuros ritos masónicos. A través de sus ojos se nos revela el significado de la arquitectura de Londres, y cómo el rito a lo pagano nos envuelve sin darnos cuenta. El protagonista nos deleita con numerosas charlas sobre medicina, psicología e historia, recordando en cierta medida al personaje de Hannibal Lecter: culto, cautivador y desconectado de las emociones.

El dibujo puede no ser del agrado de todos, el problema es que parece compuesto por bocetos, dando la impresión de inacabado. Además, por querer hacer una tipografía con apariencia de escritura a mano, nos tropezamos con unos diálogos difíciles de leer, que llegan a ser molestos.

Hubo una versión en cine, protagonizada por Johnny Deep, mucho más simple que el cómic debido a la dificultad de su adaptación. A pesar de su poca conexión con la obra original, resulta entretenida y decente como producto cinematográfico.

La Liga de los Caballeros Extraordinarios

Un grupo de superhéroes, formado por los clásicos de la literatura: el doctor Jekyll, Mina Harker, Nemo, el hombre invisible y Alan Quatermain realizan misiones para el gobierno británico. Aunque tuvo varias continuaciones, los mejores son los dos primeros, que poseen un guion más sólido. El primero explica la formación del grupo y la interacción de los diferentes personajes, y el segundo nos lleva a su enfrentamiento con alienígenas, con guiños varios a H.G. Welles. Toda la obra, tanto en dibujo como en diálogos, está llena de referencias a la literatura inglesa y americana.  La elección de Kevin O`Neill como artista es idónea, ya que su estilo recuerda mucho a las ilustraciones que solían aparecer a principios del siglo XIX, para acompañar las novelas.

Su traslación a la gran pantalla fue tan espantosa que provocó el enfado de Moore, un suceso que ya iría propiciando su aversión al negocio del cine.

V de Vendetta

El protagonista luchará contra un gobierno déspota, intentando al mismo tiempo que los ciudadanos despierten de su letargo, y por tanto de la responsabilidad que tienen para no dejarse manipular. V de Vendetta es una crítica feroz al poder: quienes deberían estar al servicio de las personas, no hacen más que velar por sus propios intereses. El héroe quiere derribar el sistema establecido, que se aprovecha del miedo de la gente para asumir el control. El cómic sigue el legado de George Orwell, de advertir sobre cómo el Estado puede llegar a controlarlo todo, sumiendo en la mediocridad a las masas en vez de contribuir a la mejora.

La versión en película fue bastante decente, pero un “listillo” de la productora intentó hacer publicidad, inventando que el propio Alan Moore había alabado esta adaptación. Aquello fue ya la gota que colmó el vaso para Moore, el cual pidió que se retirase su nombre de los créditos en cualquier futura adaptación de uno de sus cómics.  

Promethea

Una de sus obras más ambiciosas y, para poder comprenderla mejor, sería recomendable ver el documental The Mindscape of Alan Moore, Advertir que el documental es sólo interesante por la charla que da Moore, ya que la dirección y edición del mismo es bastante mediocre. El escritor explica su visión de lo que realmente es la magia: el mundo de la imaginación puede llegar a ser igual de tangible que el mundo real, y ambos están conectados de forma más íntima de lo que la gente piensa. Promethea es un símbolo, una idea que se manifiesta en el mundo real, a través de personas que logran entrar en un trance de creación artística. Y esta “diosa” inicia un camino de descubrimiento espiritual, conectando con las partes más íntimas que posee todo ser humano.

El dibujo corre a cargo de J.H. Williams III, y cada una de sus páginas es una delicia para la vista. Mientras que otros artistas suelen pecar de un estilo estático, Williams tiene la capacidad de cambiar por completo como un camaleón. Sin duda perfecto, para transmitir en viñetas las alucinantes ideas del genio británico.

Watchmen

Alan Moore profundiza en las perversiones sexuales, traumas o fetichismos que debe tener un “superhéroe” para enfundarse en mallas y salir a impartir justicia. Como en una película de detectives, vemos flashbacks constantes que explican el pasado de los personajes y la conexión con su presente y futuro. Algo habitual en las historias de Moore, ya que él concibe el tiempo a modo de círculo perfecto, donde todo está conectado, en vez de como un río que arrastra sólo en un sentido. De hecho el capítulo que nos sitúa en mitad del cómic se llama Aterradora simetría, y el diseño de las viñetas encaja desde la primera página a su correspondiente en la última, alcanzando el clímax justo en el medio, uniendo las dos páginas en una viñeta central.

 

El dibujante Dave Gibbons aporta un estilo tradicional, que recuerda a los superhéroes ochenteros. Este tebeo probablemente sea el que mejor se haya adaptado para un filme, el cual fue dirigido con bastante acierto por Zack Snyder.

Top 10

En una comisaría de otra dimensión, alienígenas, robots, dioses, superhéroes y humanos conviven juntos. El tono recuerda mucho a la serie de televisión Canción triste de Hill Street, que fue de las primeras en profundizar en los protagonistas, ahondando en sus vidas en el espectro personal, más allá de las rondas en la calle. Top 10 combina con éxito la comedia, el drama y la amistad. El dibujo es de Gene Ha, que sabe trasladar con acierto una caótica atmósfera futurística.

Posteriormente Moore realizó una precuela, Forty Niners, que explica el origen de la primera fuerza policial que se implantó en la ciudad donde sucede la acción. Y también Smax: una aventura en solitario de uno de los personajes, que vuelve al mundo medieval al que pertenece. 

Lost Girls

 

Los cuentos de Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan o El mago de Oz desde un punto de vista sexual, mostrando una visión de fantasías libidinosas. Dorothy, Wendy y Alicia se conocen de adultas, y empiezan una relación que acaba en múltiples confesiones sobre sus aventuras. Las imágenes de fantasía, que superpusieron a sus recuerdos, fueron mecanismos para ocultar la atracción y descubrimiento de su propio sexo. Aunque contiene imágenes de sexo explícito, no puede considerarse tanto una obra pornográfica, como un ensayo sobre el deseo y la represión del mismo.

El dibujo es de Melinda Gebbie, pareja sentimental de Moore, que colaboró durante 16 años con el autor para la culminación de esta obra. Aunque su arte intenta evocar el encanto de los cuentos clásicos, el resultado final es algo mediocre.

Crossed + 100

Crossed nació de la mente de Garth Ennis, autor obsesionado con el gore y la maldad humana. Aunque ha tenido sus momentos brillantes, en conjunto es un autor bastante repetitivo y limitado. Su idea basaba sobre un virus que se extiende mundialmente, y transforma a la gente en perversos asesinos caníbales y violadores, conocidos como “los cruzados”.

Después de Ennis, numerosos guionistas han continuado con historias varias de supervivencia, en medio de un mundo apocalíptico. Pero fue Moore quien de nuevo, tal y como hizo con La Cosa del Pantano, ha sabido superar al creador, aportando a la obra una complejidad que no tenía originalmente. En este caso nos sitúa 100 años después del desastre: un grupo de no infectados descubre el diario de un asesino en serie del pasado que, aun siendo un cruzado, estaba dotado de un autocontrol que no poseía el resto. Según avanza la historia, descubrimos que los actos de aquel asesino pueden haber tenido consecuencias espeluznantes en el presente de los protagonistas. De nuevo, el guion de Moore no es tanto una aventura lineal, como una consecuencia de acontecimientos que se conectan entre sí de forma brillante.

Creado por Gabriel del Valle

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