Mayo 2026
BEAST (LA BESTIA)

Un antiguo luchador (Daniel MacPherson) que abandonó la competición por llevar una vida tranquila y formar una familia, vuelve a pelear acuciado por las deudas y en última instancia por la venganza. Aunque la historia es manida a más no poder, muy predecible y con todos los estereotipos posibles, está tan bien narrada que uno se ve absorbido por completo dentro de la pantalla. El director imprime una visceralidad y épica a cada escena de tal modo, que el espectador llega a vivir como propio el conflicto interior del protagonista. La elección de secuencias, música y fotografía crea una combinación que vibra con una energía propia. El equilibrio entre drama y acción es perfecto, y en ello influye también que el reparto está compuesto por actores profesionales con una preparación física poco habitual. Uno esperaría atletas con poca experiencia detrás de las cámaras (algo habitual dentro del cine de acción), o bien actores que sólo han entrenado por un corto periodo. Pero la realidad es que tanto el protagonista como el villano antagonista (Bren Foster) no sólo son profesionales de la actuación con una sólida formación, también son auténticas bestias: MacPherson ha participado en campeonatos mundiales de triatlón y maratón, mientras que Foster fue campeón del mundo en karate y tae kwon do, además de poseer cinturón negro en 5 disciplinas de artes marciales.
El resto del reparto también logra imponer, tanto a nivel actoral como en presencia física. Con la clara excepción en esto último de Russell Crowe (el cual colabora en el guion en esta ocasión) que, a pesar de sus grandes dotes interpretativas, sigue tan abandonado como siempre.

“Beast (La bestia)” es al MMA (acrónimo en inglés para denominar las "Artes Marciales Mixtas") lo que Rocky al boxeo: el eterno relato del guerrero que se resiste a ser un perdedor y, con una última oportunidad, se alza como un ave Fénix para luchar por su familia. Una importante diferencia es que las luchas de “Beast” son mucho más realistas y espectaculares, Una auténtica delicia para los aficionados a los deportes de contacto. En cambio, la saga de "Rocky", aun teniendo en cuenta que fue rodada en los años 70 y 80, resultaba lamentable en las coreografías. No se entiende cómo no se dejaron asesorar más por púgiles profesionales en ese terreno.
Esta película es merecedora de un notable alto e imprescindible para los amantes del cine de acción, o simplemente de un buen drama. Se estrena en España el 22 de mayo