Octubre 2019

GOROGOA

Se trata de un juego único (disponible para Microsoft Windows, iOS, Nintendo Switch, PS4, Xbox One, Android, Xbox One), incluso dentro del género indie al que pertenece, ya que compone por sí mismo un enorme puzzle. La pantalla se divide en cuatro bloques, como la página de un cómic con sus correspondientes viñetas. Podemos moverlas de sitio, acercarnos con el zoom para explorarlas y combinar unas sobre otras. Para avanzar en la historia tenemos que encajarlas, de forma que los elementos que aparecen en su interior interactúen. Éstas tienen mensajes ocultos y pistas sobre la colocación de las mismas, para resolver una serie de rompecabezas. Pero es difícil explicar con palabras su original diseño, así como lo complejo que resulta.

Los dibujos son preciosos, dignos del mismísimo Moebius (artista francés de cómics, responsable de obras como El Incal o El Teniente Blueberry). La banda sonora completa la experiencia, de un modo que ésta resulta relajante, a pesar de la dificultad que supone encajar todo. El título de Gorogoa viene de la criatura imaginaria que inventó de niño el responsable del juego, Jason Roberts, el cual se ocupó de crear a mano todas las imágenes que aparecen.

El proceso se alargó hasta casi 6 años porque, al evolucionar su capacidad artística, volvía a las primeras imágenes del proyecto, redibujándolas constantemente. Su lanzamiento se produjo en 2017.

El protagonista podrá avanzar según resolvamos las viñetas. Contemplamos a éste en diferentes etapas de su vida, como niño, adulto y anciano. No existen diálogos, los pensamientos, emociones y sueños del personaje son reflejados en todo momento a través de imágenes, en muchas ocasiones cargadas de gran simbolismo.

En cierto modo recuerda a los vitrales que adornaban las iglesias de la Edad Media, como forma de iluminación espiritual. Éstos estaban compuestos por numerosos cristales, y una vez  combinados en las paredes formaban imágenes de gran belleza, revelando una historia. Algo muy similar a lo que ocurre con Gorogoa, ya que todos sus elementos forman parte de un conjunto el cual narra un relato.

Tiene una duración corta (si lo comparamos con la duración media de los videojuegos actuales) de 3 a 5 horas, según lo que nos atasquemos. Pero compensa por su calidad y el precio, de 5 a 15 euros dependiendo de la plataforma. En definitiva, se trata de una experiencia imprescindible para los amantes de los puzles o aquellos que simplemente busquen un desafío a su capacidad de percepción.

Creado por Gabriel del Valle

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