Abril 2021

SPIDERMAN:

LA ÚLTIMA CACERÍA DE KRAVEN

Spiderman es uno de los mayores iconos de Marvel, la gallina de los huevos de oro que consiguió atrapar a varias generaciones de adolescentes. Los jóvenes encontraban alivio, al ver que Peter Parker también tenía que enfrentarse al instituto, las relaciones sociales y los enamoramientos. Todo mezclado con emocionantes aventuras que daban un escape fantástico, mezclado con el tono realista antes mencionado. Una figura con la que poder sentirse identificado a pesar de sus sorprendentes poderes. Un cóctel casi perfecto, si no fuera porque el personaje tuvo varias etapas donde se abusaba de una imagen de gafé, a veces los guionistas confundían el realismo con el exceso de drama. Por cierto, los héroes de Marvel Comics envejecen, nuestro arácnido héroe empezó con 15 años y en la actualidad ronda la treintena.

Es curioso que la mejor obra sobre el hombre araña, sea una donde sus enemigos tienen igual o incluso mayor protagonismo que él mismo. La última cacería de Kraven es una obra tan inquietante como magistral, donde abundan los monólogos que nos permiten comprender la torturada psique de Kraven,“¡volví la espalda a ese mundo corrupto, a este basurero que osa llamarse civilización! Me volví hacia lo primitivo, hacia lo limpio… ¡Y qué locura, qué paradoja! ¡Encontré dignidad. honor y honradez  en lo que la mayoría llamaría salvaje!”.

Si Arkham Asylum era la prueba de fuego para Batman, ésta es la de Spiderman. Un viaje al corazón de las tinieblas, con la diferencia que aquí es más fácil comprender a los personajes. No trata de abrazar la locura sino de entender que, debajo de las máscaras, el reto real es enfrentarse a los miedos internos.

Lo que vemos se convierte en un espejo, lo deformamos, idealizamos o convertimos en pesadilla más por una interpretación, nacida de nuestro mundo interior. “Y hay una última cosa que al final comprendo: cada hombre tiene su araña, Y quizá…yo fui la suya”, piensa Kraven mientras ve a su némesis por última vez.

Es una obra oscura y terrorífica, pero llena de valor, aquel que nace de confrontarse a uno mismo. Viendo como aquellos monstruos a los que tememos, también tienen sus propias pesadillas. Fue publicada en los años 80 en Marvel Heroes, una colección que, en formato de miniseries, proporcionaba interesantes historias como la que nos ocupa.

La complejidad del guion, creado por J.M. DeMatteis, alcanza una perfecta fusión con el dibujo de Mike Zeck, el cual domina totalmente los planos, la composición y las expresiones corporales. Por si fuera poco, al genio de Zeck se une un entintador y coloristas fuera de serie.

Comentar que otro de los personajes principales, Alimaña, tiene un papel fundamental en esta trama. Aunque su pasado solo es sugerido de forma velada, y revelada en otra serie (también guionizada por DeMatteis). El niño que llevas dentro ahonda en cómo los abusos paternos han moldeado a algunos de los enemigos de Spiderman. Otra obra magistral, encima dibujada por un grande como Sal Buscema.

Creado por Gabriel del Valle